Pintar el piso es una de las formas más directas de renovar una casa en Elche sin obra. Puede ser la vivienda completa o solo lo que lo necesita: el salón, un dormitorio, el pasillo que acumula roces o un techo que ha amarilleado.
Estancia por estancia
Plantear el trabajo por estancias ayuda a decidir prioridades, a seguir usando la casa y a presupuestar por separado lo que prefieras dejar para más adelante.
Qué se puede incluir
- Paredes y techos.
- Puertas, marcos y rodapiés.
- Radiadores, barandillas y otros elementos metálicos interiores.
- Pequeñas reparaciones previas: agujeros de tacos, fisuras finas, desconchones.
Dinos qué quieres incluir y qué no: cada elemento cambia el trabajo.
La preparación marca el resultado
Una buena pintura sobre una pared mal preparada se nota: las fisuras reaparecen, los parches se marcan con la luz y el color no queda uniforme. Por eso, antes de pintar, conviene rellenar, lijar y, cuando la pared lo pide, imprimar. Si hay gotelé y quieres eliminarlo, es un trabajo propio (ver cómo se quita el gotelé).
Qué pintura encaja en cada estancia
- Salón y dormitorios: plástica mate o satinada.
- Pasillos y cuartos infantiles: acabados lavables que aguantan roces.
- Baño y cocina: pinturas preparadas para vapor y condensación.
- Techos: pintura de techos mate, que disimula imperfecciones.
Elegir color con la luz de tu casa
Un mismo color cambia según la orientación, el suelo y la hora del día. Probar una muestra en la pared y mirarla por la mañana y por la tarde evita sorpresas. Los tonos intensos suelen funcionar mejor en una sola pared que en toda la habitación.